En el mundo de la Postproducción es habitual trabajar en proyectos que se extienden en el tiempo, y por ello es necesario llevar un control sobre las tareas a realizar, el operador que las realiza, o el estado en que se encuentra un plano, o un programa que debe ser entregado para emisión.

En Postproducción es habitual trabajar en proyectos que se extienden en el tiempo, y por ello es necesario llevar un control sobre las tareas a realizar, el estado en que se encuentran o el operador que ejecuta las tareas.

Como hemos comentado en alguna otra ocasión el orden debería ser un elemento imperante en cualquier producción del tipo que sea y se debe contemplar como un proceso de preproducción. Una simple tabla donde veamos reflejado el nombre de la escena, si están aplicados los filtros, plugins, o si el animador ha terminado la animática, si se ha realizado en edición el tratamiento de audio, o si en tu programa de tv faltan los rótulos, etc.

Las prisas siempre nos acompañarán en casi cualquier proyecto pero debe intentarse mantener un mínimo control sobre la producción, pues cuando tengamos 300 planos o 54 programas emitidos, será imposible, acordarnos de detalles que hace meses que realizamos. En ocasiones no nos proporcionarán ningún documento de control, pero siempre podemos realizar uno personal, y aunque es una tarea pesada, siempre podremos apuntarnos el tanto cuando el desorden se haga patente.